A pocos días para entrar de lleno en el invierno, las bajas temperaturas ya han poblado todas las zonas de nuestra geografía. Y aún van a bajar más, especialmente en diciembre, enero y febrero. Es por este motivo que hoy os ofrecemos unos cuantos consejos para que vuestro coche no sufra la dureza del invierno y sus bajas temperaturas.

1) Revisar y cambiar la batería

Uno de los principales elementos mecánicos que más sufre las bajas temperaturas es la batería. Con el frío, aquellas baterías que ya llevan unos cuantos años instaladas en el coche es muy frecuente que se descarguen de golpe y pierdan prácticamente la capacidad para recuperarse. En primer lugar lo que hay que hacer es comprobar cuándo fue instalada la batería, pues al cabo de entre 4 y 6 años suelen perder efectividad.

2) Comprobar el líquido refrigerante

Otro de los aspectos mecánicos a tener en cuenta, especialmente si se habita en zonas con temperaturas bajo cero, es comprobar el estado del líquido refrigerante. El líquido refrigerante es a su vez anticongelante hasta determinada temperatura, pero con el uso va perdiendo propiedades. Comprobar el nivel y el color del líquido será una buena opción.

3) Levantar los limpiaparabrisas

En caso de que el coche duerma en la calle, si es una zona donde las heladas son frecuentes otro buen consejo es levantar las escobillas de los limpiaparabrisas para evitar que la goma se quede pegada a la luna delantera o trasera y se rompa, dejando los limpiaparabrisas inservibles.

4) Disponer de accesorios para el invierno

Es aconsejable llevar en el interior del vehículo una paleta de plástico para rascar la escarcha acumulada en la luna delantera. En el mercado hay productos descongelantes que derriten la escarcha en un momento, pero no son aconsejables dado que están fabricados en bases a disolventes y alcoholes susceptibles de dañar las gomas de los limpiaparabrisas.

5) Revisar el sistema de calefacción

Por último y uno de los aspectos más importantes, es comprobar el correcto funcionamiento de la calefacción. El radiador del motor es muy grande, por lo que un poco de suciedad interna no afecta en absoluto a su correcto funcionamiento. Pero el radiador de la calefacción es mucho más pequeño y es tremendamente fácil que obstruya por culpa de los residuos sólidos que flotan en el circuito del refrigerante.

Terminando, hay que hacer hincapié en recordar llevar siempre cadenas, mantas, el depósito de combustible lo más lleno posible y provisiones para alimentarse en caso de salir de viaje. El invierno no perdona y un cambio brusco de tiempo puede situarnos en de un temporal de nieve u otras situaciones extraordinarias.