Las etiquetas identificativas de la DGT llevan unos años operativas y en grandes ciudades como Madrid y Barcelona se han convertido en un modo de regular el acceso a Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), entre otros.

El incremento de la regulación del tráfico en función de la eficiencia energética y las emisiones de gases y partículas contaminantes en las grandes ciudades ha impulsado el protagonismo de las etiquetas de la Dirección General de Tráfico (DGT), que actualmente influyen de manera decisiva en la elección de compra de vehículos en muchos usuarios.

Y es que, si vives, trabajas o circulas habitualmente por el centro de ciudades como Madrid o Barcelona, es evidente que necesitarás un vehículo con etiqueta ECO o CERO (0), pues de lo contrario te será muy complicado o directamente imposible circular en determinados barrios. La etiqueta ECO es azul y verde y en ella tienen cabida los vehículos híbridos y propulsados con gas.

Actualmente existen cuatro etiquetas diferentes: B, C, ECO y 0. Las más ventajosas son las dos últimas, reservadas a vehículos con mecánicas especialmente respetuosas con el medio ambiente, al menos en teoría. Si bien la DGT quiere reformar la normativa en relación a este distintivo endureciendo los requisitos para acceder a las etiquetas ECO y 0, no existe consenso en este punto y aún no se ha fijado una fecha para la definitiva implantación de la nueva normativa, cuando la haya.

Ventajas de la etiqueta ECO

Las ventajas de este tipo de vehículos con etiqueta ECO son:

  • Menor consumo y contaminación en determinadas circunstancias.
  • Exención del impuesto de matriculación.
  • Descuento en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) en algunas comunidades autónomas (hasta el 75%).
  • Circulación sin restricciones en Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).
  • Aparcamiento libre en Zona SER (Estacionamiento Regulado), incluidos todos los protocolos extraordinarios anticontaminación excepto el más severo, el escenario 5.
  • 50% de descuento en el pago por aparcamiento en Zona SER.